El Pleno del Congreso de la 62 Legislatura aprobó el exhorto presentado por la diputada Magdalena Uribe Coordinadora del Grupo Parlamentario del PT, que promueve el acuerdo para liberar la zona de la Reserva de la Biósfera de El Pinacate.

El exhorto se emitió a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y Procuraduría Agraria; así como, a la titular del Poder Ejecutivo del Estado de Sonora y a los Presidente Municipales de los ayuntamientos de Puerto Peñasco, San Luis Río Colorado y General Plutarco Elías Calles, a fin de que por su conducto se intervenga y busquen los acuerdos que permitan liberar la zona de la reserva y biosfera de El Pinacate, sin que esto afecte los derechos de los demandantes, pero que tampoco se impida el tránsito de turistas nacionales y extranjeros, así como de los operadores del turismo, lo cual genera un daño y afectación mayor a los sectores involucrados por la constante actividad que se desarrolla en la citada zona.

Al hacer uso de la voz la Diputada Uribe Peña en su calidad de presidenta de la Comisión de Fomento Económico y Turismo expuso la problemática que se ha venido presentando en la zona con inconformidades, ya que dijo, “un grupo de ejidatarios alegan derechos de propiedad sobre el área protegida y por ello han decidido bloquear todos los accesos desde la primera semana del mes de marzo, imposibilitando la entrada tanto al personal especializado para el manejo, verificación y conservación del área, así como también a los visitantes turísticos”.

Indicó que las inconformidades referidas son generadas por integrantes del Ejido Punta Peñasco, en este caso 29 personas que reclaman derechos de aprovechamiento y explotación de la zona. Sus alegatos consisten en que no se les pagó completamente lo que les corresponde como indemnización por los terrenos ejidales y hoy reclaman que se cancele el decreto de la reserva y se les regresen esos terrenos, lo cual propiamente habría de resolverse ante las instancias jurisdiccionales correspondientes, pero hasta en tanto no se resolviera esa condición alegada, lo procedente habría de ser el no impedir el acceso para la preservación y/o visita guiada de los asistentes.

Entre las consecuencias de este movimiento, destacó el impacto que esta situación trae sobre el sector de turístico, que reporta fuertes afectaciones por la cancelación de tours y demás actividades programadas al lugar ante la negativa de los ejidatarios de permitir el acceso, además, el riesgo de que zonas sujetas a conservación puedan deteriorarse, a la par de que ante el cierre de los accesos controlados, muchos visitantes han optado por ingresar a la reserva por hoyos en el cerco o bien brechas, poniendo también en peligro la conservación, y la posibilidad de ingreso de traficantes de especies e incluso cazadores furtivos, dado que ante la toma de la reserva, no ha habido tampoco vigilancia.

Magdalena Uribe recordó que el gobierno de México, a solicitud de innumerables grupos ambientalistas, científicos y población en general, decidió decretar Reserva de la Biosfera El Pinacate y Gran Desierto de Altar, el 10 de junio de 1993, con una superficie de 714 mil 556 hectáreas.

GPPT

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