Oro blanco: la nacionalización del litio abre nuevas perspectivas para México

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El recurso es cada vez más requerido para la fabricación de baterías, utilizadas en teléfonos celulares y en automóviles eléctricos.

En un escenario de marcado ascenso de la demanda, el país aprobó su nacionalización.El 19 de abril el Congreso mexicano aceptó la iniciativa del ejecutivo de Andrés Manuel López Obrador de estatizar la exploración y explotación del litio.

El codiciado metal, considerado el más liviano, tiene capacidades electroquímicas que lo hacen fundamental para las baterías. Desde el año 2016 a 2020 su producción se duplicó, alcanzado las 82 mil toneladas.

Alberto Moritz Cruz, investigador del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, dijo a Contante y Sonante que la decisión de estatizar tiene que ver con la soberanía.

«Más allá de lo meramente económico, lo relevante es que el Estado explore, explote y aproveche este recurso y lo canalice hacia áreas estratégicas», remarcó el entrevistado.

México es el décimo país en la lista de naciones con mayores reservas, encabezada por Bolivia.

El país norteamericano tiene 2% de la totalidad mundial mientras que el sudamericano alcanza el 24,6%.La nación tiene ocho concesiones ya entregadas a empresas privadas cuyos contratos será revisados, dijo López Obrador.Pero el país integra un tratado de libre comercio con EEUU y Canadá, el T- MEC, lo cual podría ser un obstáculo en el camino de la nacionalización.Uno de los negociadores del T-MEC, Kenneth Smith, adelantó que estos países podrán impugnar la nueva legislación dado que el tratado contempla la inversión privada también en ese sector.El entrevistado señaló que se debería abrir un proceso de negociación.

“Dadas las condiciones que cambian se esperaría que esas empresas puedan negociar con el Estado y llegar a una solución óptima”.