Efecto de la “guerra civil” en Ucrania: hiperinflación de energéticos y alimentos

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La guerra entre Moscú y Kiev –a mi entender: una guerra civil en un país fracturado– inició hace ocho años (https://bit.ly/3M66F7V) y ahora se despliega con efectos dramáticos. La prensa israelí-anglosajona glorifica la heroica resistencia del régimen de Zelenski en la capital ucrania ante el avance de la operación militar de Moscú, mientras destaca que China e India –las dos principales poblaciones del planeta– se abstuvieron de votar una resolución de la ONU vetada por Rusia.

Biden y sus aliados optaron por sanciones asfixiantes contra Rusia, las cuales, sumadas de las contrasanciones de Putin, agudizarán la hiperinflación en curso en Estados Unidos, hoy del orden de 7.5 por ciento: la peor de los recientes 40 años.

Alex Krainer (AK), fundador de Krainer Analytics y creador de I-System Trend, asevera que las sanciones euroatlánticas exacerbarán las presiones inflacionarias en todas las economías occidentales. No sólo dañarán a Rusia, también perjudicarán a la clase trabajadora de Europa occidental y de Estados Unidos, particularmente a los pequeños y medianos negocios que constituyen su principal motor económico(https://bit.ly/3Ir0Akx).

AK afirma que la decisión del canciller alemán Olaf Scholz de congelar el gasoducto NordStream 2, cuando las reservas de gas natural europeas se encuentran en sus niveles más bajos, tendrá impacto en la producción y suministro alimentario, ya que el gas natural es uno de los ingredientes más importantes para producir fertilizantes artificiales, (lo cual) impactará inevitablemente en el precio de los alimentos. Cabe señalar que el abasto energético de Rusia a Europa es 40 por ciento en gas natural y 27 por ciento en petróleo crudo (https://bit.ly/3Ca7qbT).

Ayer Biden decidió lanzar en forma selectiva su opción nuclear bancaria para sacar a Rusia del sistema Swift (https://bit.ly/3HmiCCZ) cuando los occidentales Estados Unidos, Francia, Alemania, Gran Bretaña, Canadá e Italia plantean excluir a muchos bancos rusos de la plataforma Swift (https://bit.ly/3IDkQPG). En el toma y daca entre Moscú y Washington, una contrasanción deletérea de Rusia podría ser el freno de minerales críticos utilizados en la manufactura de chips: el paladio (https://on.wsj.com/3phLiag) y el titanio, usado en la manufactura aeronáutica.

Once días antes del inicio de la operación militar de Rusia en Ucrania, el connotado analista israelí-estadunidense David Goldman (DG) ya había alertado que todavía no llegaba lo peor de la hiperinflación en Estados Unidos, que deja a la Reserva Federal en un lío cuando los incrementos en las tasas de interés no harán mucho, excepto reducir la demanda, lo cual producirá una estanflación ( Asia Times, 11/2/22). DG desmenuza con datos y gráficas la alarmante hiperinflación, anterior a la guerra civil en Ucrania, y rememora cuando el gobernador de la Reserva Federal Paul Volcker incrementó en 1979 las tasas de interés de corto plazo casi a 20 por ciento.

El problema hoy, según DG, es que los créditos bancarios a los negocios en los pasados dos años están más que planos, ya que los bancos están comprando bonos del gobierno en lugar de proporcionar empréstitos a los negocios. DG concluye que la presente hiperinflación es el resultado de 6 billones de dólares en subsidios gubernamentales a los ingresos, en una economía que no puede conseguir una demanda adicional (cuando) un par de puntos porcentuales en las alzas de las tasas de interés de la Reserva Federal no logrará mucho, excepto reducir la demanda, es decir, producirá una estanflación.

La etiología primaria de tal hiperinflación en Estados Unidos proviene de otros factores: la interrupción de la cadena de abasto, el alza energética, que ya venía rozando los 100 dólares el barril antes de los eventos dramáticos en Ucrania, y el incremento de los alimentos, lo cual en su conjunto impactará en el desempeño del Partido Demócrata en las elecciones intermedias de noviembre.

Es evidente que la hiperinflación en Estados Unidos, con o sin Ucrania y Rusia, afectará e infectará a sus dos socios comerciales en el T-MEC.