La mayor inflación en 21 años reduce el poder adquisitivo de los sectores populares en México

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CIUDAD DE MÉXICO (Sputnik) — La mayor inflación que registra México desde enero de 2001, ubicada en 7,72% interanual, encarece el costo del dinero y reduce el poder adquisitivo de sectores populares, dijo a la Agencia Sputnik el doctor en economía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) José Ignacio Martínez Cortes.»La inflación sigue al alza, tenemos para la primera quincena de abril un incremento en precios en el orden de 7,72% anual, y solo la parte de precios de mercancías agropecuarias es de 0,65% (…), es decir, se está incrementando el costo de la canasta básica, que impacta en los hogares de menor consumo», dice el economista.El también coordinador del Laboratorio de Análisis de Comercio, Economía y Negocios de la UNAM señala que «ese comportamiento refleja un incremento de precios de productos de primera necesidad, que disminuye el consumo y causa pérdida del poder adquisitivo: la inflación se convierte en un impuesto regresivo para las familias de menor ingreso».Un análisis de ese centro de investigación publicado esta semana señala que la economía mundial enfrenta una serie de factores que desaceleran su crecimiento, entre los cuales destacan diez, que encabezan el conflicto en Ucrania, y el incremento de los precios de petróleo y sus derivados.

Estanflación

El primer trimestre de 2022 ha sido complicado para toda la economía mundial, en plena postpandemia del COVID-19, afectada por un estancamiento en su crecimiento y con precios al alza que disparan la inflación, fenómeno conocido como estanflación.El Fondo Monetario Internacional recortó esta semana su estimación de crecimiento para la segunda economía latinoamericana a 2% en este año, que es 0,8 puntos menos de lo previsto en enero pasado.»Las distintas economías del orbe se han enfrentado a un proceso de estanflación, derivado de las medidas que tomaron para reactivar la economía durante la estancia del virus y de la crisis de semiconductores y microchips», según el mencionado decálogo de causas del fenómeno mundial.

La situación se agravó «a causa del inició del ataque de Rusia a Ucrania, pues ese país centroasiático es productor de semiconductores», indica el laboratorio de estudios que encabeza Martínez Cortes.Asimismo, los expertos de la UNAM señalan que «las sanciones a Rusia provocaron un alza en los precios del petróleo que a la larga impactará de manera directa en toda la cadena de valor de los distintos productos».

Otros tres factores son: «ampliación de los precios de cereales y granos y fertilizantes, impactando en los costos de productos agrícolas y alimentos; el nuevo brote de COVID-19 en Shanghái; y el aumento de la inflación global».Los otros cinco elementos del listado de causas que cierran la lista son: el aumento de la tasa de interés que contrae el consumo; el acrecentamiento de la tasa de interés; los efectos del cambio climático (sequías e inundaciones); la escasez de semiconductores y microchips; y la caída de las cadenas de suministro para producir mercancías.

Canasta básica por los cielos

Los precios de los productos de la canasta básica se encarecen por incremento de los productos agropecuarios que son populares en la dieta mexicana, indica el analista.Por ejemplo, el precio del tomate aumentó de 6,65% en la primera quincena de abril, la tortilla de maíz subió 1,14%, el chile serrano 15,16%, aguacate (palta) 4,73%, y las gasolinas debajo octanaje tuvieron un incremento de 0,80%.Sin embargo, el análisis señala que en el país latinoamericano la inflación no solo es resultado del llamado «efecto Ucrania».»El efecto inflacionario de Ucrania solo impacta en 0,25% de la inflación en México», puntualiza el laboratorio académico.

Lo que sí va a influir es la decisión monetaria que adopte la Reserva Federal de EEUU (FED, banco central) el próximo 14 de mayo.El economista estima que ese día «terminaría el ciclo de política expansionista», que mantuvo bajas las tasas de interés, mientras el Gobierno de EEUU inyectaba masivos subsidios a los consumidores.Con el incremento de la tasa de interés para controlar la inflación, el precio del dinero se incrementa, y se inhibe el consumo interno, explica.

Con una inflación cercana al 8% al cierre de abril, en la próxima reunión de política monetaria del banco central del 12 de mayo «se decidiría un nuevo incremento de las tasas de interés de referencia», anticipa Martínez Cortes.»Tendremos un segundo trimestre de 2022 con presión inflacionaria, encarecimiento del dinero, y aumento de precios, que genera una reducción del poder adquisitivo de las familias con escasos ingresos», puntualiza.El cálculo de los expertos es que un nuevo aumento de tasas de interés va a encarecer el precio del dinero en los bancos medio punto porcentual, es decir, un aumento del 6,5% actual al 7,0%, que sería la más elevada desde 2017.