VORTICE… En Síntesis

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Despenalización del aborto en México 

Por Brisa Retano

María, 16 años.

El novio de María se enteró de que en una ocasión ella le había sido infiel, al ser María una mujer codependiente le pidió perdón y también le pidió que se quedara con ella, él aceptó y la perdonó.

María volvió a tener relaciones sexuales con su novio y relata: subimos al cuarto y tuvimos relaciones, casi siempre usábamos el clásico método coitus interruptus, pero al momento de la eyaculación él no se salió. Yo obviamente vi cómo tuvo el orgasmo, pero fue muy raro, me quedé helada, así que le pregunté ¿qué pasó?, “si ya sabes qué pasó”, fue su única respuesta. Al mes, me hice la prueba de embarazo y salió positiva, desesperada por el primer diagnóstico volví hacerme la prueba y volvió a salir positiva. Luego entre mi novio y yo, hubo frases como “no quiero a ese niño si no sé si es mío”, “ni yo quiero un hijo de tí”, le contestaba… Envueltos en una relación sin sentido, finalmente decidimos que no lo tendríamos…

La anterior historia obedece a un fragmento de un testimonio de una chica radicada en CDMX, publicado en el periódico El Universal en noviembre de 2012.

Imposible sacarle la vuelta al tema, ahí está, y ahí ha estado siempre. El aborto o interrupción del embarazo en México se ha vuelto un tema que difícilmente se van a poder zafar los políticos y todos aquellos que tienen en su manos la posibilidad de cambiar el estatus dentro de los Códigos Penales para dar paso sí o no a la despenalización del aborto.

La despenalización del aborto es un tema en el que cada quien le entra según su formación, educación y en muchos de los casos, según sus creencias religiosas.

En mi caso, opino que el tema obedece más a un derecho humano, a un derecho de la mujer de decidir sobre su propio cuerpo, sin que haya recriminación, hostigamiento, chantaje o castigo penal, como es actualmente en la mayoría de los estados de la República Mexicana.

Las mujeres en México siguen siendo violentadas en múltiples casos, y mientras sigan siendo señaladas negativamente por decidir sobre su cuerpo, difícilmente vamos a poder avanzar como sociedad en el reparto de los derechos humanos.

El tema se torna complejo puesto que una gran mayoría de la población mexicana lo ve desde un sentido religioso, pero es castigado desde la trinchera de lo legal, de las leyes que los mismo humanos diseñan y no una divinidad celestial omnipresente.

Respeto toda fe, todas las creencias e ideologías religiosas; de la misma forma también respeto a quienes dicen no tener ninguna creencia ni religión, y así esperaría que se respetara cada pensamiento sin juzgar o señalar a las personas por ser o pensar diferente.

En este sentido, soy de la opinión de que las leyes mexicanas no deberían criminalizar a la mujer por decidir sobre la interrupción de un embarazo, y por otra parte, también soy de las personas que piensa que deberían reforzarse las campañas sobre la concientización del embarazo, así como los diferentes métodos anticonceptivos, en especial la utilización del preservativo o condón en los varones.

También pienso que el sector salud debe entrarle al tema, con el fin de garantizar la seguridad y salud de los métodos utilizados, y de igual forma, se debe proteger la información de la chicas que soliciten la interrupción de un embarazo y no deben sufrir discriminación, sino todo lo contrario, tener un programa de acompañamiento para que no desarrollen el sentido de culpabilidad.

Por otra parte, pero en el mismo sentido pienso que en muchos de los casos se podrían evitar los embarazos no deseados si los varones optaran por la utilización del condón, y también creo que dentro de los casos de abortos clandestinos los hombres también deberían de responsabilizarse, puesto que  —y sin temor a equivocarme— segura estoy que el llamado “sexo fuerte” mucho tiene que ver con este tipo de decisiones que toman las mujeres. 

Existen infinidad de historias donde los varones le dan la espalda a las mujeres dejándolas solas con toda la responsabilidad de llevar un embarazo no deseado, y en otros casos —los peores— estos embarazos son productos de abusos sexuales o violaciones.

Una pregunta pertinente sería ¿en dónde están los varones cuando una mujer decide interrumpir un embarazo o cuando decide abortar?

Otra de mis cuestionamientos es ¿qué ganamos en México con la despenalización de aborto? yo pienso que ganamos mujeres con vida, mujeres seguras de sí mismas, mujeres que no se exponen a morir tras una cirugía en lugares fríos llenos de dolor, angustia, inseguridad y desesperanza.

La discusión y el debate se encuentra sobre la mesa y tenemos que sacar ese expediente tomando las decisiones objetivamente, sin hipocresía, sin prejuicios, sin miedo, con valentía y sobre todo sin posturas religiosas, siendo serios y muy responsables.

Yo como mujer digo que debemos de poder decidir cuándo y si queremos ser madres. 

Es una realidad que niñas, adolescentes y mujeres adultas tenemos embarazos no deseados, pero cada una debe tener el derecho de poder decidir si queremos ser madres.

Yo soy madre soltera, y si me preguntan si me gustaría que mi hija adolescente abortara te contestaría que no, pero respetaría en todo momento su decisión. 

Yo soy madre soltera y quiero que mi hija pueda y tenga una vida sexual plena y feliz, con todo el derecho de ella decidir sobre su cuerpo, que sepa respetar y que la respeten, pero también que entienda la responsabilidad que implica tener una relación sexual.

Porque digo sí a la vida de las mujeres, y por la libertad de las mujeres, en el tema de la despenalización del aborto, Brisa Retano… a favor.

El Sol sale

Correspondencia: brisarz@me.com 


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