Pasión por los Negocios. A reciclar la Ley del reciclado

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Pasión por los Negocios

Por Demian Duarte

Muy grabada tengo en la mente la frase lanzada por la gobernadora Claudia Pavlovich en términos de que para ella lo mas importante son los empleos y establecer condiciones y facilidades para que empresas de todo tipo, nacionales, internacionales y por supuesto locales inviertan para generar empleos, y es que a dos años de haber tomado posesión, la lógica de tener 53 mil nuevos empleos generados y un índice de desempleo menor al 3.7% en promedio, realmente es algo remarcable.

Tan es  así que ahora la mandataria está anunciando que con apoyo del Congreso del Estado y todas las fuerzas representadas en él, buscará impulsar una reforma regulatoria, que acabe de facilitar el camino y convierta a Sonora en el estado de vanguardia en cuanto a facilidades para abrir negocios y con ello generar empleos.

Lo que la gobernadora quiere es mantener el #SonoraMoment a toda costa, y eso es muy bueno, pues una economía sana en la entidad, podrá generar un círculo virtuoso, por esa razón creo que tanto la gobernadora Pavlovich como los diputados integrantes de la 61 Legislatura, serán muy sensibles a lo que le diré a continuación, y mire, creo que se debe partir de la premisa de que es de sabios cambiar de opinión y más sabios son los que son humildes, reconocen sus errores y trabajan para corregirlos.

Me refiero por segunda vez a la llamada “Ley Antiyunke”, aprobada por la 61 Legislatura como una estrategia para frenar el problema de la delincuencia, en especial porque con ella se busca (al igual que con la Ley que regula a Casas de Empeño) cerrarle los caminos a la delincuencia de modo que  los raterillos no encuentren mercado para lo que se roban, y eso no es negativo, al contrario, creo que es mucho muy positivo.

Sin embargo el decreto número 147  que reforma el Código Penal para el estado de Sonora, es una Ley que criminaliza al empresario y no al delincuente y que generaliza en una materia que requiere de atención muy especifica, pues le pega muy duro a un sector que es fundamental social y económicamente hablando para Sonora, y me refiero en especifico a la industria del reciclaje.

El Congreso del Estado, espacio de acuerdos

Con motivo de la primer entrega de este tema, fui contactado por la familia Castellano, en especial por Jesús y su hija Ana Celia, ambos propietarios y operadores de un negocio que quizá usted conozca, quizás no, que es la Yarda Castellanos, y es que ellos son el eje sobre el que se mueve una industria multimillonaria, que comienza a ser afectada por la aplicación de la citada reforma al código penal y que representa una derrama económica de 450 millones de pesos al mes, y al menos 5 mil empleos entre directos e indirectos, que dependen de esta actividad.

De hecho los reciclados de Sonora se exportan a España, República Checa, Estados Unidos, Australia, Corea del Sur y Sudáfrica, materiales que se integran a motores de autos de primera línea como los de BMW.

Y mire es curioso, porque muchos interpretan la actividad de los que recogen basura como el último eslabón  de una cadena de valor, que sin embargo termina por convertirse en el primer eslabón de una industria multimillonaria, y que comienza cuando usted o yo, o los indigentes que hacen la labor de limpieza en nuestras ciudades (porque son los que recogen el cartón, el bote de aluminio y el pet, entre otros materiales) les llevamos a los recicladores.

Ahora es importante decir, no somos los únicos, las empresas de reciclaje reciben materiales del propio gobierno estatal, del municipio, de las empresas mineras, del ejercito, e incluso del Congreso del Estado, pues prácticamente todos los desechos inorgánicos tienen un valor de mercado, que es aprovechado por quienes viven de eso.

Además, se ha buscado por años generar una cultura de conciencia social sobre este tema, incluso en las escuelas se promueve la iniciativa de reciclar entre los niños, y se les motiva a que junten desechos y conozcan el camino a la recicladora, para así contribuir a la limpieza, la ecología y que obtengan un premio económico a cambio de su empeño.

Qué clase de mensaje le estamos enviando a los niños cuando les avisemos que esa actividad inocente se ha criminalizado y que ahora no pueden ellos vender los botes que juntan con tanto entusiasmo.

Pero más allá de eso, pregunto que clase de mensaje se manda a la sociedad en general cuando a raíz de una Ley bien intencionada, pero mal aterrizada, se decidió burocratizar en extremo el simple acto de vender la basura que ya no nos sirve, cartón, botes de aluminio, envases pet, papel periódico y se pide que por cada venta exista un expediente y donde cada persona que vende su basura es un criminal en potencia, al menos en base al criterio legal emitido.

Imagínese que por cada venta que un ciudadano hace, existe un expediente y que todos los días hay 12 mil actos de venta de este tipo en Sonora, y que en un mes de aplicarse la Ley se han acumulado 360 mil expedientes, lo peor es que en la Fiscalía General del Estado, que es la instancia a la que ira todo ese papelero, y en la Secretaría de Hacienda del estado, que debe recibir una copia, nadie sabe que hacer con todo esto, simplemente porque en el diseño de la Ley (insisto bien intencionada) se les pasó la mano en un tema que es criminalizar todo acto de venta de este tipo de productos, omitiendo el establecer un reglamento en el que se incluyera un catalogo de los materiales que pueden ser comercializados sin tanto fijón, entendiendo que lo que nos preocupa es que saqueen monumentos, cableados eléctricos, tuberías y demás productos de trato delicado.

La Ley se aplica en términos prácticos desde el lunes 2 de octubre, y esto motiva que ya los recicladores estén pensando en cerrar algunas sucursales por incosteables, y el problema apenas comienza. Imagínese que ocurrirá cuando este problema se generalice y la basura que se queda en las calles no tenga quien la recoja, pues a los indigentes que no tienen comprobante de domicilio ni credencial para votar, esto ya no les representará un medio de vida.

Ahora imagínese usted que ocurrirá cuando esas personas que hoy viven de la basura, de los desechos que ni usted ni yo queremos, pero que representan insisto 450 millones de pesos al mes en circulante que sale a las calles, que mantiene ocupadas a 5 mil personas en todo el estado, terminen por darse cuenta de que por decreto de los diputados del Congreso del Estado ya no tienen para comer.

Ahí es donde yo digo, que es necesario un toque de humildad para modificar lo legislado, pues a pesar de que el día 20 se cumplió el plazo para que los interesados impugnen la mencionada Ley, la pelota está en la cancha de los diputados.

La del reciclaje es una industria que genera empleos y que aporta impuestos, y a como están las cosas por una Ley de mano pesada, no nos podemos dar el lujo de perder empleos.

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