El delegado de la Secretaría de Economía Federal dijo que es mejor lidiar con los problemas que trae el crecimiento, que con una recesión.

Demian Duarte

El giro en la situación del empleo en Sonora, que pasó de falta de oferta de puestos de trabajo, lo que traía consigo una problemática de desempleo, a una en la que empresas ubicadas en las principales ciudades industriales del estado, no encuentran suficiente personal, es real y representa un fenómeno económico que amerita de una solución, ya sea con planes diseñados por los gobiernos federales y estatal, o bien que se suscite un reacomodo que bien podría definir el mismo mercado.

Luis Nuñez delegado de la Decretaría de Economía del gobierno federal, admitió que la situación es real, y que se presenta en Nogales y Agua Prieta de manera crónica, aunque dijo que también Hermosillo, Guaymas-Empalme y Cajeme, comienzan a acusar ese tipo de síntomas.

Dijo que es un dato curioso que viene acompañado del hecho de que la economía de Sonora ha evolucionado favorablemente en los últimos 20 meses para remontar desde una posición de crecimiento nulo del PIB a un cuarto lugar nacional con un crecimiento del PIB en el 2016 de 5.2%.

“Este crecimiento ha provocado una reacción en la generación de empleos de las empresas sonorenses y las extranjeras que se instalan en Sonora atraídos por la dinámica económica, así como por el clima negocios derivado de la confianza, el orden y la transparencia con la que se presenta el gobierno del estado. Esta generación de empleos ha rebasado las metas de crecimiento establecidas en el Plan Estatal de Gobierno, que establecía como meta anual la generación de 28 mil nuevos empleos, que permitirían absorber la mano de obra que se incorpora anualmente, más los rezagos acumulados.

Sin embargo —anotó— los sectores estratégicos de la economía han reaccionado de manera diferenciada en este nuevo escenario. Por ejemplo, en el primer cuatrimestre del 2017 se generaron 19,362 nuevos empleos productivos registrados en el IMSS. De estos empleos, el 40% fueron generados en la industria de la transformación, es decir, fueron empleos manufactureros de los sectores automotriz, aeronáutico, eléctrico electrónico, y de autopartes.

Por otra parte, el 37.6% de los empleos del cuatrimestre fueron generados en el sector primario, particularmente el subsector agrícola que en la entidad está imprimiendo un fuerte dinamismo; y en tercer lugar en el cuatrimestre destaca la industria de la construcción con un 8.7% del total de empleos productivos producidos.

Esta tendencia en generación de empleos en Sonora permite confirmar que la política económica del primer año y medio del sexenio está dando los mejores resultados, abriendo la posibilidad de una transición hacia una segunda fase de la política económica que coloque los cimientos para una consolidación en el crecimiento económico y garantizar la generación estable y permanente de los empleos producidos.

El detalle es que en esta lógica, comienzan a faltar trabajadores, lo que puede generar varios fenómenos, por una parte que esto impulse los sueldos hacia arriba, otro escenario es que se de una nueva ola de inmigración a las ciudades desde comunidades rurales del sur del estado y un tercero sería incluso que comience a llegar gente de otras entidades, atraídas por el empuje económico que muestra Sonora.

En todo caso Luis Nuñez consideró que es un problema menos grave tratar de componer un déficit en demanda de empleos, que el tratar de impulsar una economía que manifiesta síntomas de recesión.

“Creo que lo que puede ocurrir en el caso de Sonora es que los sueldos y prestaciones vayan al alza y que además esto genere una ola de migración, lo que es reflejo de una economía dinámica”, anotó.

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